
El lanzamiento del parche 12.0.5 de World of Warcraft no ha estado a la altura de las expectativas, y así lo ha reconocido abiertamente el propio equipo de desarrollo. En un comunicado reciente, Blizzard admite que esta actualización provocó interrupciones en la experiencia de juego y frustración entre los jugadores.
Desde el lanzamiento, el equipo ha estado trabajando sin descanso para estabilizar el juego y solucionar los errores más críticos que afectaban a la comunidad. Entre ellos destacan los problemas relacionados con las tiradas extras, que ya han comenzado a corregirse mediante una serie de correciones aplicados en las últimas horas.
Blizzard también ha querido dejar claro que están tomando nota de lo ocurrido. El objetivo es evitar que una situación similar se repita en futuros lanzamientos, aplicando mejoras tanto en los procesos internos como en la planificación de lanzamiento
Uno de los puntos clave que destacan es la comunicación. El equipo reconoce que debe ser más transparente y constante cuando surgen problemas: informar antes, durante y después del lanzamiento sobre errores conocidos, soluciones en curso y cualquier detalle relevante para los jugadores.
El mensaje termina con un tono cercano, recordando que ellos también forman parte de la comunidad.
“Nos importa profundamente este juego, y jugamos junto a vosotros. Lo haremos mejor.”
Un compromiso que deberá reflejarse en futuros parches.